NOMBRE:
Idoya Marquínez Madinabeitia
ÁREA DE TRABAJO:
Lavandería
PUESTO:
Operaria Especialista
ANTIGÜEDAD EN INDESA:
30 años
¿Cómo empezaste en Indesa?
Llevo más de 30 años trabajando en Indesa. Entré con 18 años en la lavandería antigua porque yo quería trabajar. Después pasé por limpieza —en la residencia de Txagorritxu— y también por cocina, pero donde más feliz estoy es aquí, en la lavandería.
Aquí me siento diferente que en otros sitios. He aprendido muchas cosas que quizá no habría aprendido en otro lugar. Sobre todo, cuando estoy en la calandra (la máquina para meter sábanas, colchas, fundas y sabanillas), me siento más ágil y segura.
¿Cómo es un día en tu trabajo en Indesa?
Por las mañanas vengo en el autobús de la empresa. Llego cinco minutos antes, ficho y entro cuando suena la sirena. Siempre pregunto por dónde hay que empezar —HUA, Santiago…— porque para mí es importante que el trabajo esté organizado.
Primero separamos las sábanas de las colchas y luego pasamos a la calandra, una máquina para poder secarlas.
A las 11:00h comemos el bocadillo las personas que estamos en esa zona.
Si hay algún imprevisto, siempre nos ayudamos entre compañeras y compañeros para que todo salga bien.
¿Qué es lo que más valoras de tu trabajo?
Valoro todo lo que he aprendido y lo que me queda por aprender. Pero sobre todo, cómo me tratan aquí. Me tratan con respeto y educación, y eso para mí es muy importante.
Me llevo muy bien con mis compañeras. A veces me equivoco, pero siempre me ayudan con amabilidad y paciencia. Y esto es muy importante. Este trabajo me da confianza, orden y seguridad, algo que para mí es muy valioso.
Me gusta venir a trabajar y tener mi rutina.
¿Has superado algún reto importante desde que entraste?
Cuando empecé en la calandra me daba mucho miedo. Venía del túnel de secado y no sabía si sería capaz. Al principio me costó, pero con el apoyo de mis compañeras cogí confianza.
En solo dos días ya le había pillado el truco. Sentí que lo había conseguido, y desde entonces me quedé aquí.
El apoyo del grupo fue lo más importante: somos un equipo y eso se nota.
Este proceso también me ha ayudado a crecer como persona: a relacionarme mejor, a entender a los demás y a tener más confianza en mí misma.
Estoy muy contenta de trabajar aquí.
¿Qué consejo le darías a alguien que acaba de entrar a la empresa?
Que salude al llegar, que venga preparada y con el uniforme puesto antes de que suene la sirena.
Le explicaría cómo separar bien la ropa y cómo meterla en la calandra sin estropearla. Y, sobre todo, que observe, pregunte y aprenda con calma. Aquí nos ayudamos entre tod@s.
¿Qué crees que la sociedad debería entender mejor sobre las personas con discapacidad?
Que nos traten igual que a cualquier otra persona, pero con comprensión y paciencia.
A veces solo hace falta hablar con calma, sin gritar ni agobiar. Cada persona es diferente y reacciona de forma distinta. No hay una única manera de entendernos, pero con respeto todo es más fácil.
¿Con qué disfrutas fuera del trabajo?
Me encanta ir a los conciertos de Joselu Anayak —soy amiga de uno de ellos— y lo paso genial. También me gusta estar con mi marido, mis amigas y tomar chocolate con churros por las tardes.
Voy todos los días a ver a mi madre para ayudarla. Tengo dos perros, Sua y Lagun, y mi madre un gato.
Me encanta viajar y sobre todo la playa. Mi sueño es volver a visitar Barcelona.
¿Cuál es tu canción favorita?
“Iñaki sube, Iñaki baja” de Joselu Anayak, la nueva que han sacado los cinco hermanos. Es muy bonita y me da mucha alegría.
Escucha la canción favorita de Idoya:
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*Esta entrevista ha sido realizada a Idoya que estuvo acompañado por su madre Rosa.