NOMBRE:
Pilu Pinedo Eguileta
ÁREA DE TRABAJO:
Estructura
PUESTO:
Administrativa
ANTIGÜEDAD EN INDESA:
28 años
Presentación
Mi nombre es Pilu Pinedo Eguileta y vivo en Vitoria-Gasteiz. Empecé a trabajar en Indesa en 1998, en Lortu.
¿Cómo empezaste en Indesa?
Yo me apunté en el paro y me llamaron para esta plaza. Me acuerdo de que fui a la calle Mondragón, a Lortu, a hacer una entrevista con Teodoro Alonso, el psicólogo que se encargaba de las entrevistas. También estaba Iñaki Quintana, que era el responsable de Lortu.
Estuve en la entrevista y fui como soy yo: sincera. Me comentaron que era un centro especial de empleo y que iba a trabajar con personas con discapacidad, y yo dije que las iba a tratar como a cualquier persona.
Me hicieron una prueba de ordenador: Excel, Word y Access, y después la entrevista.
Tuve que esperar un par de días y me llamaron para darme la plaza. Y, casualmente, empecé el día de mi cumpleaños.
Mejor no podía haber sido.
¿Cómo has visto la evolución de Indesa?
En Indesa ha habido un cambio muy grande. Antes dependía mucho del IFBS: muchas cosas como compras o contabilidad las llevaba el IFBS.
Yo llevaba toda la facturación de ventas y, como en Lortu también estaba cocina, llevaba los albaranes de cocina. Se me daba bien y siempre que podía ayudaba, no tenía problema en colaborar. Ahí estuve 3 años.
Después pasé a la antigua lavandería. El jefe de servicios llevaba limpieza, lavandería y cocina, y yo me encargaba de la facturación de limpieza y lavandería. También ayudaba al encargado a hacer calendarios. Siempre he estado dispuesta a ayudar a cualquiera en lo que pueda.
Luego nos fuimos a la nueva lavandería. La inauguración fue muy especial porque vinieron los actuales reyes cuando eran príncipes, y fue algo inolvidable (entre risas). La lavandería evolucionó mucho: había más trabajo y se procesaban más kilos. Yo seguía con mis funciones administrativas.
Después surgió la nueva etapa de Indesa con la nueva directiva. Entró Leire San Millán (directora financiera de Indesa) y empezó a construirse la Indesa actual. Al principio estaba yo sola con los jefes de taller.
Cuando nos separamos del IFBS, el cambio fue muy brusco. Se contrató una asesoría con la idea de poder asumir todo internamente en el futuro. Al principio fue complicado hasta que se organizó todo, porque solo estaba Leire.
La oficina de personal estaba en Domingo Beltrán y el área financiera en la nueva lavandería. Empecé a trabajar mano a mano con Leire para modernizar todo, porque antes era todo en papel. Leire es muy inteligente y una crack, y ha conseguido que el departamento financiero funcione muy bien.
Después entró Virginia, porque Leire sola no podía con todo. Al llevar compras y contabilidad hacía falta más gente, y así se fue formando el departamento financiero, que ahora está muy bien organizado.
Se agruparon los departamentos de Recursos Humanos y financiero y nos trasladamos todos a General Álava. No era viable estar separados, así que se unificó todo. Nos vinimos justo antes de la pandemia.
Desde entonces, se han ido ampliando los servicios y creciendo en número de personas. El departamento de orientación, donde está Jesús, también se amplió. Indesa ha ido creciendo mucho a nivel de trabajadores.
¿Qué es lo que más valoras de tu trabajo en Indesa?
Tengo un trabajo que me gusta. Hay personas que van a trabajar y no les gusta, pero en la vida hay que trabajar para vivir. Si además trabajas en algo que te gusta y rodeada de gente que te suma, es fantástico.
Intento trabajar con buen ambiente, ayudar en lo que puedo y hacer que la gente esté a gusto. Yo vengo al trabajo encantada, porque aquí soy una persona que quiere y me quieren. Vengo súper contenta.
Tengo un buen horario y, teniendo salud, el trabajo es fundamental. Trabajas, pero también socializas y te relacionas con gente.
También me hace feliz irme el fin de semana de juerga, pero al trabajo vengo tan ricamente.
Los compañeros son muy importantes para mí.
¿Qué haces en el día a día dentro de Indesa?
Hago los albaranes de ventas de cocina, limpieza y jardinería. Meto los pedidos que me pasan los jefes de taller.
En cada área se realizan las compras y luego yo genero las facturas a través de un programa: de Lortu, jardinería, limpieza, cocina y lavandería.
También llevo las ventas de las cafeterías del aeropuerto y de las residencias de Ajuria y Zadorra. Todas las ventas o tickets que trae Marimar se pasan a Excel para contabilizarlos.
Además, gestiono los gastos de personal: kilómetros, parkings…
También organizo documentación de prevención junto con mis compañeras del servicio de prevención de Indesa y del IFBS.
En el día a día ayudo en lo que haga falta: sellos, atención telefónica, recepción… Hay mucho movimiento porque somos una de las empresas más grandes de Álava.
¿Con qué disfrutas fuera del trabajo?
Me gusta mucho socializar y conocer gente. Me encanta bailar y pasar buenos ratos con gente “guapa”, pero no por el físico, sino por gente que aporta en positivo y suma.
¿Qué crees que la sociedad debería entender mejor sobre las personas con discapacidad?
Yo agradezco que exista Indesa, porque probablemente no habría podido trabajar en otro sitio. Siempre he hecho muy bien las pruebas de ordenador, pero luego en las entrevistas me rechazaban.
Agradezco que haya empresas como Indesa donde podamos trabajar personas con discapacidad. Hay muchos tipos de discapacidad: algunas visibles y otras invisibles.
En los casos más visibles, como el mío, muchas veces las personas son reacias a contratarte, aunque tengas los conocimientos y capacidades suficientes.
Yo tengo una sensibilidad muy grande y siempre intento tratar a las personas como necesitan, ayudando a que se sientan bien. Eso lo tengo muy presente.
Por mi forma de ser he tenido suerte. En mi casa me educaron para ignorar ciertas cosas. En el colegio, gracias a ser abierta, extrovertida y cariñosa, no me veían por mi estatura, me veían por cómo soy.
¿Cuál es la música que más te gusta?
Me gusta todo tipo de música: clásica, pop, house… Pero para salir de fiesta me gusta el buen house o techno, especialmente la música de los 90.
Luego me adapto a todo, hasta te bailo una bachata.
Escúchala aquí: Flying Free.